jueves, 4 de diciembre de 2008

Reflexión de una anécdota prestada (parte I)

‘La violencia (del Lat. violentia) es un comportamiento deliberado, que provoca, o puede provocar, daños físicos o psíquicos a otros seres, y se asocia, aunque no necesariamente, con la agresión, ya que también puede ser psíquica o emocional, a través de amenazas u ofensas.

Recuerdo que una vez, en mi más tierna adolescencia, cuando recién comenzaba a diferenciar el bien del mal, uno de esos profesores poco convencionales se paró frente a mi clase, y pregunto:
-¿Saben que es la violencia?
Un tumulto de opiniones inexpertas domino el aula. El profesor atrapo algunas palabras al aire, y repitió con una monotonía resignada:
-Agresión, daño físico, golpes, tortura, guerra, muerte.
Respiro profundamente, como esperando encontrar en ello la forma de continuar, pero luego de un silencio prolongado, vacilo y volvió a preguntar.
-¿Yo estoy ejerciendo violencia sobre ustedes?
Las miradas desconcertadas atravesaban espacios vacíos, encontrando como respuesta, solo desconcierto y más desconcierto. Los más sabios callaron. Los mas osados, devolvieron la estocada, inseguros, aun confusos, pero determinantes.
Un ‘no’ resonó en el salón, frío e inconsistente.
Una sonrisa triunfante se dibujo en el rostro de nuestro profesor desconocido. Había entrado con un ímpetu airoso, y antes de dar los buenos días, nos había dejado pasmados.
-Yo estoy ejerciendo violencia sobre ustedes. Ustedes no quieren estar acá. Si pudieran se irían. Pero yo soy su docente, tengo mas poder sobre ustedes, y al imponerlo ejerzo violencia.
Lo peor, mal que les pese, es que ustedes mismos legitiman mi poder, porque hacen lo que digo, porque no salen corriendo del aula, porque a pesar de todo están ahí, sentados, escuchándome, aunque quizás aun no entienden lo que digo, siguen mirándome con atención, y nadie pone en tela de juicio lo que digo, lo consideran valido así sin mas; porque en un punto ustedes reconocen mi poder. Eso es dominación.
Quizás, su explicación en ese momento peco de simplista, pero logro sembrar en mi ingenua cabeza, ávida de conocimiento, la idea de que la violencia no siempre era un golpe, no siempre era física, no siempre era explicita…que a veces, solo se respira en el aire.

5 comentarios:

  1. Muy sabia la lección del profesor. Muchos aprendemos lecciones, o nos ensañan lecciones sin darnos cuenta.

    Nos vemos Perla


    Sebas

    P.D.:
    TE QUIERO MUCHO
    TE QUIERO MUCHO
    TE QUIERO MUCHO
    TE QUIERO MUCHO
    TE QUIERO MUCHO
    TE QUIERO MUCHO
    TE QUIERO MUCHO
    TE QUIERO MUCHO
    TE QUIERO MUCHO
    TE QUIERO MUCHO
    TE QUIERO MUCHO
    TE QUIERO MUCHO
    TE QUIERO MUCHO
    TE QUIERO MUCHO

    :) muchooo

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  2. Ei perla, muy linda anécdotaa, una vez un profesor me dijo a mi qe el poer qe él tenía en el aula, simplemente se lo dabamos nosotros, .. te cuidaas :)

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  3. Muy buena la lección del profesor, ojalá hubieramos tenido todos profesores como este, quizas todo sería mas justo...

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  4. Q ciertas palabras =)
    ojala muchos la aprendieran, seria todo un poquito mejor,
    nos vemos el martes, si no llueve xD

    saludos =)

    belen

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  5. muy interesante el escrito
    me encanto el relato
    una pena lo d ska-p

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