domingo, 18 de enero de 2009

Morir o envejecer.

Tres historias del fin de la vida. Y una reflexion particular.




Envejecer no es una elección. Es la única opción que se antepone a la muerte.


Maria.
Cuando tenia cerca de 10 años, mi abuela empezo a olvidar las cosas; cosas simples, cosas tontas, sin importancia. Se olvidaba de comprar manteca, o de sacar el agua del fuego. Luego se fue olvidando de lo que habia hecho la semana pasada…el dia anterior, ese mismo dia; hasta que olvido que habia desayunado esa mañana.
Yo era pequeña, y aun me resultaba divertido cuando cada cinco minutos reloj, me preguntaba si queria gaseosa. Lamentablemente, demasiado pronto entendi que no tenia gracia.
Asi, mi abuela fue olvidando recordar.
La psicologa nos explico su dolencia en terminos muy modernos:
“Su memoria es como un disco rigido que esta lleno: lo que ya se grabo, esta, pero no tiene espacio para nueva información”.
Intentando un cambio de tactica, cada vez que iba a verla, le pedia que me cuente historias de su juventud; las narraba con lujuriosos detalles, como si hubieran sucedido ayer…solo que si realmente hubieran sucedido ayer, no las recordaria.
Deje de hablar con ella cuando un curioso martes, en medio de mi historia favorita, olvido el nombre de su primogenito.
Técnicamente no fui yo la que deje de hablar, sino ella. Sus palabras fueron reduciendose a un ritmo vertiginoso. Pronto sus respuestas se basaban en monosilabos, y su mirada comenzo a adquirir un aire de lejania del que jamas volvio.
Hasta que un dia, olvido cambiarse de ropa, olvido peinarse, bañarse…casi habria olvidado comer, cuando mi abuelo, devastado por la presion sufrio una embolia cerebral.
Tras muchas idas y venidas, mi abulo se recupero, y mi abuela fue llevada a un hogar, con toda la profunda tristeza de la familia.
Mi padre perdio a su madre, y eso fue devastador. Mi abuelo cayo en una depresion profunda, que jamas tuvo ni tendra salida. No recuero la ultima vez que lo vi sonreir, pero estoy segura de que fue cuando mi abuela, aun recordaba su nombre.
Mi abuela no sabe quien soy. Mi abuela confunde a su marido con su padre. Mi abuela no recuerda ir al baño, no sabe los nombres de sus hijos, cree que esta en otro pais, tiene la capacidad cerebral de un niño de 3 años, y le cuesta horrores hablar. Olvida las palabras, y a veces las mezcla como un bebe que comienza a balbucear.
Viene a comer a casa todos los fines de semana. Le damos mate, porque en el hogar no le dan, y a ella le gusta mucho. Yo le pinto las uñas, la peino, la depilo, y la ayudo a ir al baño. Si hay reunion, a veces la maquillamos y ella se pone contenta. Solia ser una mujer muy coqueta.
Pero la mayoria del tiempo no habla, no sabe donde esta, no rie, no disfruta, no goza, no vive. Porque de alguna forma, ella no vive en el mismo mundo que nosotros.

1 comentario:

  1. Muy linda historia. Y es verdad.. me pasaba con mi abuelo.. fue el unico que pude conocer de los 4, los otros habian fallecido :(..

    Gracias por apoyar mi blog, siempre estas, y aportas un granito de arena.

    Gracias por todo perla

    Seba

    P.D.: ¿Por que se me tiene que poner la piel de gallina?

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