
Se sentó en el suelo a pensar. La gente pasaba y la observaba, como si sentarse en el suelo fuera una conducta incorrecta. Como si sentarse en el suelo a pensar no estuviera bien. Como si pensar no fuera un comportamiento adecuado.
Y solo pensaba, ¿Cómo es que toda esta gente no se da cuenta de si todos nos sentáramos en el suelo a pensar, veríamos todo desde otra perspectiva?
Tal vez el chico de azul descubra que la chica de rojo lo esta mirando. Quizás si aquel que esta tan apurado lo hiciera, entendería que no tiene tanta prisa. O mejor, si la mujer de costosos zapatos se sentara frente a la niña que acaba de pasar descalza, entienda que no son tan importantes los zapatos. Si la niña tiene suerte vera desde aquí el sol, creo que no lo ve desde donde esta parada.
Si el señor de traje se sentara cerca del muchacho que esta haciendo malabares, o la chica de cara triste viniera a sentarse junto a mí…
Ya no seria solo una niña sentada en el piso. Ya no seria solo yo. Habría un “nosotros”.
Si todos entendieran que la política no hace daño, sino que fortalece, que nosotros hacemos la política, y no la política a nosotros… si dejara de ser esa mala palabra.
Si tan solo supieran que solo se necesitan manos que quieran tocar el cielo, el cielo estaría a nuestros pies.
No hay comentarios:
Publicar un comentario